1.- Morir.
Siete historias independientes que culminan con la muerte
de uno de los protagonistas. Un director de cine que quiere
salir de su bache creativo. Un heroinómano que no se resiste
al caballo. Una niña que se ahoga con los huesos del pollo.
Un enfermo que no alcanza el botón de alarma del hospital.
Una histérica que se atiborra con pastillas y Agua del
Carmen. Un joven motorista atropellado por la policía.
Un ejecutivo víctima de un asesino a sueldo.
2.- No morir.
Las siete historias se encadenan, en clave de humor, en
una sola: nadie muere y todos los personajes tienen relación
entre ellos. ¿Es una segunda oportunidad del destino o
tan sólo las elucubraciones de un director de cine ávido
de un buen tema para su nueva película?