Què t'hi jugues Mari Pili? (1990)
(¿Qué te juegas Mari Pili?)


Sole, Mari Pili y Marta son tres jóvenes rondando los veinte que comparten piso en la Barcelona preolímpica.
La primera de ellas, Sole (BLANCA PAMPOLS), es una brillante estudiante de económicas en la que se conjugan ingenuidad y timidez con unos pocos kilos de más. Le gusta la ropa cómoda e informal y, sobre todo, que no la traten como una criatura. Mari Pili (MERCÈ LLEIXÈ), en cambio, es una chica avispada, elástica, felina, agresiva, tierna, todo depende de la ocasión y ocasiones no le faltan. Trabaja como cajera en una moderna haburguesería al estilo americano donde le pagan lo justo para poner su parte del alquiler, llenar el depósito de la Vespino y comprarse algún que otro pantalón elástico diseñado por un esquizofrénico. Lo más característico de ella es su melena negra y salvaje y unos ojos maliciosos que le dan un aire de mujer fatal que en realidad no es: bajo una leve capa de agresividad se esconde una persona llena de ternura. Por último, Marta (NÚRIA HOSTA), es una rubia muy atractiva, independiente, dinámica, con iniciativa, espíritu de superación, cualidades muy útiles todas si, como es su caso, una ha llegado a jefe de ventas de una cadena de joyerías apenas cumplidos los veinticuatro años. Puesto que ganar dinero no le supone ningún esfuerzo especial lo que de verdad la estimula es demostrarse a sí misma y a los demás que es una triunfadora nata. Para ello no duda en ponerse a prueba a la mejor oportunidad. Y si esa oportunidad no llega, se la inventa.

Nuestra historia comienza una mañana de verano que las tres chicas descubren demasiado tarde que las empanadillas congeladas se han de freír con aceite. Mientras limpian la cocina, Sole se queja de lo complejo que resulta el ritual de buscar pareja: depilarse cada semana, adoptar posturas sexys con grave riesgo de desviación de columna, atiborrarse de gin-tonics, etc. Teniendo en cuenta que el deseo de ligar consiste "únicamente en un estado anímico que predispone a aceptar a un miembro del sexo contrario", Sole se plantea "¿por qué hay que esperar al fin de semana para ir a una discoteca y enrollarse con el primer hombre que le pregunte a una el nombre?". Marta aprovecha esta reflexión en voz alta de su compañera de piso para dejar bien claro que es una mujer de acción. No se le ocurre otra cosa que proponer un juego: ahorrase todos los preámbulos del ritual de caza y captura del macho, tomar un atajo en la búsqueda de pareja, es decir, vivir una aventura con el primer hombre que les pregunte el nombre. Sole se apunta sin dudar un instante pero no es de estrañar ya que la pobre destaca, dejando a un lado su inteligencia, por el poco interés que despierta en el sexo opuesto. Mari Pili, en cambio, la devoradora de hombres del grupo, en un primer momento se niega en redondo a participar en ese juego aunque al final acaba aceptando.

Y el juego empieza.

 

 

 


FESTIVALES


Festivales: Rio de Janeiro (Brasil); Puerto Rico (USA); Newcastle (UK); Lyon (Francia); Florencia (Italia); Cairo (Egipto); Hamburgo (Alemania); Bogotá y Medellín (Colombia); Murcia, Gijón y Peñíscola (España)…

Premios: Premios Generalitat a Mercè Lleixà (Mejor Actriz) y Amparo Moreno (Mejor Secundaria)



FICHA TÉCNICA

DIRECCIÓN Y PRODUCCIÓN
VENTURA PONS

GUIÓN
JOAN BARBERO

JEFE DE PRODUCCIÓN
XAVIER BASTÉ

MÚSICA
XAVIER CAPELLAS

FOTOGRAFÍA
MACARI GOLFERICHS

MONTAJE
EMILIO ORTIZ

ART DIRECTOR
GLÒRIA MARTÍ

SONIDO
LICIO MARCOS DE OLIVEIRA

Una producción de Els Films de la Rambla, S.A.



FICHA ARTÍSTICA

MARTA
NÚRIA HOSTA

MARI PILI
MERCÈ LLEIXÀ

SOLE
BLANCA PÀMPOLS

PEPE
PEP MUNNÉ

ANGEL
MARC MARTÍNEZ

MARICA
LLOLL BERTRAN

MOHAMED
ÀNGEL BURGOS

CEFE
MINGO RÀFOLS

MACARENA
AMPARO MORENO

ENRIQUE
FERNANDO GUILLÉN

 

FOTOS

 
 

 


DOSSIER DE PRENSA

QUÈ T'HI JUGUES, MARI PILI?

TRES NOIES AMB SORT


Ventura Pons és un director amb sort. Ha tingut una feliç intuïció, i l'ha sabut desenvolupar gràcies a una llarga experiència professional al seu darrera, i a un talent, que, la veritat sigui dita, jo no li havia vist exhibir amb tanta desimboltura i naturalitat fins a aquesta comèdia pura, simple, gens pretenciosa, gens esnob, però absolutament entranyable. Pons sap que en una bona comèdia el director s'ha de notar poc, però que ha de treballar-hi molt: ha resolt les seqüències amb senzillesa i elegància, i ha portat amb molt bon pols aquesta divertida història d'interrelacions amoroses. Poso només l'exemple del feliç tractament de tota la relació entre Pep Munné i Mercè Lleixà: la primera trobada al pis d'ell, el sensacional gag -gràcies a un simplíssim moviment de càmera- en què ell li regala un casc per a la moto, o les baralles seguides per travellings laterals al mostrador del Pokin's. I enllaço obligadament amb la gran direcció d'aquests actors i de tots els altres -Que s'hi juguen que de Blanca Pàmpols se'n sentirà, i molt, a parlar,- Pons ens demostra que val la pena apostar pels professionals catalans, quan se'ls ofereixen guions interessants personatges de carn i ossos, i direccions intel.ligents i comunicatives (no, no em deixo l'Amparo Moreno, és que me la guardava per al final: colossal -ja ho saben- en tots els sentits!!) Tots junts van construint com qui no vol la cosa una comèdia afortunada pels quatre cantons, plena d'alegria com un musical que es digués Tres noies amb sort, com es va dir en els bons temps, i com jo desitjo vivament que algun dia el mateix equip d'aquest film es decideixi a portar a terme; i és que els ha anat d'un pèl que els personatges no es posessin a cantar i ballar de felicitat...

El públic català està de sort perquè la comèdia catalana està de sort. Tot això era una aposta, un misteri, un vés a saber què passarà. Una sèrie d'exemples -aquest és el darrer, però no el menys important- que tendeixen a demostrar que el gènere funciona si al darrere hi ha algú que decideix a jugar-se-la amb el seu talent. I és que en aquest món, tot és apostar. Un tercet de noies fan una aposta per saber si lligaran amb el primer que els pregunti el nom. Els surt bé. i tant! Si vostès veuen sortir d'un cinema un públic divertit i convençut, afirmant que han vist una comèdia divertida i molt seva jo no preguntaria el nom del film. Entraria simplement a la sala, i m'apostaria qualsevol cosa que es troben amb el darrer film de Ventura Pons. Què s'hi juguen?

Núria Bou
AVUI

 

 

¿QUE TE JUEGAS MARI PILI?

Comedia balcánica y volcánica
Con què t'hi jugues Mari Pili?, el tándem Ventura Pons-Joan Barbero dinamizó la comedia catalana como recientemente sólo había procurado la Vergés en Boom Boom. Una comedia catalana fresca y eixerida pero, aun siendo tremendemanete localista en el fondo, una comedia catalana puesta bajo la advocación de la clásica screwball comedy americana, hawksiana, loca, frenética y trufada de personajes que se cruzan y entrecruzan, se enredan y desenredan, y con un equipo de actores espontáneos, más que notables, en los que destacaba una secundaria genial, la enorme -en todos los sentidos- Amparo Moreno. un año más tarde, Pons, Barbero y varios de los actores de Mari Pili volvieron a la carga con otra comedia cortada por los mismos patrones, igualmente divertida, aunque, por la repetición de la fórmula exenta de sorpresas: Aquesta nit o mai.

Peligro: esa fórmula se vuelve a repetir una vez más en Rosita, please!, una temeridad que me llevó el pasado viernes a su estreno con la mosca tras la oreja. Salí feliz: no sólo es mejor que Aquesta nit o mai, sino tal vez la mejor de la trilogía, la más acabada en su factura y en su diseño de producción y la más movida en escenarios, ya sean interiores o exteriores: rodada casi toda ella en tierras de Drácula, parajes bien escogidos en los que se mueve una fauna entre encuentros y desencuentros, ligues varios, cambios de pareja y extraños elixires de amor. Su variedad de escenarios casi oculta que estamos ante un vodevil clasicote y ante un guión muy Mari Pili. Cierto que hay escenas no acabadas de pulir, pero el ritmo es constante, los enredos bien tramados y los actores en su salsa.

Jordi Batlle Caminal
GUIA DEL OCIO

 

 


TRES CHICAS CON SUERTE

Jean Negulesco, que visitó recientemente Barcelona, sublimó repetidamente en CinemaScope y color por De Luxe una de las más acreditadas y tradicionales fórmulas de comedia: las aventuras de las tres amigas que comparten el mismo techo y las mismas ansias de amor y fortuna. Y justamente a esa fórmula se apuntan en "Què t'hi jugues, Mari Pili?", el director Ventura Pons -en su cuarta comedia consecutiva- el novel -y jovencísimo guionista Joan Barbero -autor teatral por más señas- con resultados muy afortunados.

Es una clásica comedia urbana, pero no de excesiva urbanidad en torno a tres chichas de clase entre media y baja en la Barcelona de ahora mismo. Una vendedora de joyería ambiciosa, una cajera de hamburguesería extravertida, una estudiante de Económicas tímida -tres tipos que son arquetipos-; las tres viven juntas en un piso de una plaza próxima a la Rambla, son solteras y libres, y adoran el amor libre aunque lo practiquen con limitaciones, porque en la vida no se puede tener todo...

Como es de suponer, será el principio de un formidable enredo, que Barbero despliega con desenfado, ingenio y una indudable facilidad para la frase chistosa. Y hace buen uso de no una, sino dos de esas maravillosas coincidencias sin las cuales la comedia loca americana no existiría: primera, que el viudo al que adora en silencio una de las chicas se revelará padre del ligue accidental de su compañera más decidida; segunda, que el marcado por el destino de la tercera será justamene el hombre al que ama.

Pons mueve ese pequeño teatro con confiado aplomo, pausadamete al comienzo, para acelerar gradualmente el ritmo hasta el frenético clímax, donde -como en los vodeviles de ley- todos los personajes y otros más se apiñan en un escenario único con efectos hilarantes. Y su experiencia como director teatral le vale para obtener un óptimo resultado de un equipo de intérpretes donde veteranos se codean con noveles.

Sin pretensiones fastidiosas ni otro propósito que el de divertir, sin veleidades posmodernas o almodovarianas al uso -aquí cada uno de los personajes es lo que parece, y basta-, esta película desprende una magnífica, infrecuente, contagiosa alegría de vivir.

José Luís Guarner
La Vanguardia